Capítulo 26. El regalo de Hiro Okada.
Al día siguiente, después de que Neri subiera las maletas al auto que la llevaría al aeropuerto, decidió dejarle algo a Hiro, había guardado los dibujos que Aiko hizo junto con ella, algunos eran muy especiales, pero decidió que Hiro los necesitaba más.
Así que subió a su despacho y ahí estaba él, sentado detrás de su escritorio, fumando, parecía que no había dormido, se veía cansado, descuidado, el duelo no era fácil.
La miró entrar y no dijo nada, ella se detuvo cuando estuvo lo suficienteme