—Llamaremos a la policía. No vamos a hacer nada solos.
Winnie asintió, aunque su mente ya estaba a kilómetros de distancia, pensando en Emma y rogando que estuviera a salvo.
Benjamín sacaba su teléfono para llamar a la policía, en ese momento su teléfono celular comenzó a sonar. Era un número desconocido. Su corazón se detuvo por un instante antes de contestar.
—¿Hola?
Una voz femenina respondió al otro lado de la línea, tranquila pero con un tono inquietante.
—¿Me extrañaste?
—¿Wanda?
—Vaya...