Mundo de ficçãoIniciar sessãoBenedikt
—¡Maldita sea! Esto no puede ser posible —exploto furioso cuando termino de revisar toda la información que mis hombres han recolectado.
—¿Sucede algo malo Ben? —inquiere Marisha entrando a la estancia.
—Nada por lo cual debas preocuparte nana.
—No me mientas Benedikt, que sé perfectamente cuando me estás escondiendo algo, lo veo en tus ojos que rehúyen mi mirada.







