Mundo de ficçãoIniciar sessãoGiro el auto a la derecha y aunque he dejado de ver el rostro de Damien no puedo evitar seguir sonriendo por todo lo que sucedió en esta noche.
—Parece que te divertiste mucho Ana —escucho la voz de Ben en la parte trasera del auto y al instante freno en seco.
—Pero, ¡¿qué mierda haces aquí?! —chillo girándome en mi asiento para observar a Fiară quien permanece recostado con un poco de dificultad sobre el asiento t







