Las palabras que salieron de boca de Diana se le clavaron en el corazón de Marina; ella sintió como si el tiempo volviera, como si fuese ella la que había dicho aquello. Al momento, no supo qué decir. ¿Cómo podían haberse torcido tanto las cosas?
Aún no podía entender qué era lo que había sucedido; no sabía ni quién era Gio, puesto que ninguna de las dos hablaba claro.
Marina no imaginaba que su descuido pudiera haberle afectado tanto; sí, ella sabía que esa lonchera de flores era la favorita