Mundo ficciónIniciar sesiónMicaela acomodo el velo sobre la cabeza de Patricia, sus rebeldes cabellos habían sido domados en una trenza y la hermosa tiara que adornaba su cabeza.
—Estoy nerviosa abuela —dijo, en un hilo de voz
—No eres la única, cielos, no puedo creer que vayas a casarte mi amor —dijo acariciando su rostro
—Yo tampoco lo creería, si no estuviera aquí frente a ti con este vestido de novia —trato de no llorar, expuls&oac







