Mundo ficciónIniciar sesiónLos gemidos inundaban la habitación, sus cuerpos bailaban la danza más antigua del mundo, sus bocas luchaban y sus lenguas se enredaban. Sus caderas se movían con sincronía. Tenían la seguridad de haber nacido el uno para el otro y sin importar las ideologías de la sociedad ellos, se hicieron un solo ser.
—¡Ah! —dejó escapar un sonoro gemido de su garganta, mientras su punto dulce era golpeado con pasión…<







