Y eso, por alguna razón, me movió algo que yo no quería mover.
Mateo le dio una galleta a Damián y dijo:
—Ya no estás tan en prueba. Pero todavía no estás fijo.
Damián recibió la galleta como si fuera un diploma.
—Acepto el contrato temporal.
Mateo lo señaló.
—Sin corbata.
—Sin corbata —prometió Dam