—Mamá, tú eres divertida, pero con reglas.
—¿Y la tía Sofía?
—La tía Sofía parece que no leyó el manual.
Sofía, desde la cocina, levantó una galleta.
—Y me siento orgullosa.
Yo me reí, pero por dentro seguía contando detalles. La ruta diferente. El hombre que Damián había dicho que estaría cerca, si