Mandó un mensaje a Valeria, pero lo borró antes de enviarlo.
No tenía suficiente.
Y Valeria ya se lo había dicho: no teorías, pruebas.
—¿Lo hiciste? —preguntó Renata.
Isabela estaba de pie junto al ventanal, demasiado rígida para fingir tranquilidad.
—Marina no hablará.
Renata dejó la taza sobre la