Demasiado material para una sola cena.
—¿Estás bien? —preguntó Damián cuando nos sentamos.
—Sí.
Él levantó una ceja.
—Valeria.
—Estoy rara.
—Eso sí te lo creo.
Tomé el menú como si fuera un escudo.
—No sé cómo se hace esto.
—¿Leer un menú?
—Tener una cita contigo sin pensar en Mateo, en la casa, en