Renata me miró con lástima falsa.
—Yo soy su abuela.
—Y aun así apareció en su colegio sin autorización.
La funcionaria levantó la vista hacia Renata.
Damián habló entonces, tranquilo:
—Después de que se le pidió expresamente que no se acercara.
Renata giró hacia él.
—Damián está dolido. Está reacci