Torcido.
Azul.
Con una cola un poco desastrosa y un ojo más grande que el otro.
Perfecto.
Damián lo miró con una seriedad absurda.
—Creo que Mateo tiene razón. La cola quedó mal.
—Terrible —dije—. Casi denuncia por maltrato a dinosaurio.
Él sonrió apenas.
Luego su expresión cambió.
—Si mi madre pide