Sentí que se me revolvía el estómago.
—Tenía un plan para cada forma de dolor —dije.
Damián negó, con la mirada clavada en la carta falsa.
—No. Tenía un plan para cada forma de separarnos.
Eso fue peor.
Porque era verdad.
Renata no había improvisado. No había reaccionado. Había armado un sistema com