Valeria, no sé qué viste.
Necesito que me escuches.
Voy a buscarte.
No creas todo.
Escribió hasta que la mano le dolió.
La foto llegó dos horas después.
Isabela la envió sin mensaje, como si incluso ella entendiera que no hacía falta decorar esa bomba.
Damián estaba en su apartamento cuando apareció