55.
Yo pensé que después de aparecer en el colegio como villana, Renata se tomaría al menos un café antes de atacar otra vez.
Pero no.
La señora tenía más energía para molestar que Mateo después de una chocolatina.
La abogada nos llamó cuando todavía yo tenía el cuerpo temblando por lo del colegio. Mateo estaba en clase, Damián estaba a mi lado, y yo estaba intentando no mirar cada auto negro que pasaba por la calle como si fuera parte del ejército personal de Renata Armand.
—Renata presentó una so