50.
La llamada terminó, pero la frase de Renata se quedó sentada entre nosotros como una invitada venenosa.
Pregúntale a Damián qué hizo los meses después de que te fuiste.
Yo miré el celular en mi mano. La pantalla ya estaba apagada, pero sentía como si la voz de esa mujer siguiera saliendo de ahí, fina, fría, disfrutando cada palabra.
No todo lo que te destruyó fue obra mía.
Levanté la mirada hacia Damián.
Él estaba inmóvil.
No pálido como antes, cuando descubrió lo de la carta o el apartamento f