Capítulo 16: Ellas están locas y se las llevó la policía.
—Mami —gritó mi Matías y corrió a abrazarme.
—Mi niño lindo, ¿ya te sientes mejor? —le pregunté mientras le tocaba la frente; él me respondió con un beso en la mejilla.
—Sí, mami, ya no me duele la cabeza y ya no tengo fiebre. Tu novio está preparando el desayuno. Me voy a bañar para alistarme para la escuela, mami —me jaló un poco para susurrarme al oído.
—¿Qué pasa, mi amor? —pregunté intrigada.
—Él me gusta para ti —me dijo, dejándome en shock, y después vi a mi hermoso hijo salir corriendo.