Pronto todo acabará.
La tensión estaba en su punto máximo en la mansión Rucci, los agentes de policías buscaban, desesperados el origen de estos correos electrónicos y aunque estaban algo cerca de descubrir de donde provenían esto no les garantizaba que pudieran dar con el culpable tan fácilmente.
También se había hecho un deposito de cien millones de dólares y no se obtenía respuesta de los responsables.
Ya Caroline debía estar en los brazos de sus padres desde hace varias horas, el frío ya era inclemente y en lo