57. CEO
Después de pasar media hora en el baño, he logrado hacer desaparecer las marcas, que me dejaron las manos de Luis. Salgo y me dirijo a mi oficina. Al instante, veo aparecer a mi jefe. Se queda mirándome fijamente. Me observa detenidamente, acercándose sin dejar de mirar fijamente mi rostro, al punto de ponerme algo nerviosa.
—¡Si no lo hubiese visto con mis propios ojos, no me lo creería! —exclama realmente, sorprendido y sonrío ante su ingenuidad. —¡Ese maquillaje hace maravillas! ¡Has quedado