32. SANTIAGO SARDINO
Sentado en el despacho de su padre Santiago lo mira fijamente a los ojos. El viejo le sostiene la mirada, sin decirle nada. Sabe que algo está pasando con su hija, lo sabe. Luis llamó para preguntar por ella. Eva está muy nerviosa y se esconde para hablar con alguien, que no sabe quién es. Como también está seguro que si su hija no acudió a pedir su ayuda, sí debe haber llamado a su abuelo, y él no parece dispuesto a decirle nada.
—¿No me vas a decir que pasa con Bella, papá? —pregunta después