Recuerdo que, cada vez que ella me veía con deseo y amor, me causaba risa escucharla o verla actuar como una tonta quinceañera enamorada, más bien, era una obsesión muy extraña lo que ella sentía por mí, amor es imposible que ella sienta porque solo era una pequeña cuando me conoció no es lo mismo que sentimos Emilia y yo ya que cuando nos conocimos ambos éramos lo suficientemente maduros para diferenciar el amor con la obsesión
Pero, el verla ahora actuar de una forma tan vacía, sus ojos perdi