Aidan:
El beso que compartimos fue dulce.
Su sabor es exquisito.
Adictivo como toda ella.
Mi dulce compañera tentadora.
Selene al fin es mi esposa en esta vida sin embargo sé que aún me falta mucho para que sea totalmente mía.
Debe llevar mi marca cuando esté seguro de que ella me ama o eso podría hacerle mucho daño, cosa que jamás voy a permitir.
La veo hablar con las mujeres que la rodean.
Todos en mi manada la aman y respetan como mi Luna y no puedo estar más agradecido de que esto sea así.