Estoy seducido por la pasión desbordada entre nosotros.
Mis labios seguían chocando con fuerza mientras que mi lengua envolvía la suya jugueteando peligrosamente.
Nuestro beso es tan intenso que casi me olvido de respirar.
Estoy como en el cielo.
Drogado con cada sensación.
Selene ahoga un gemido en mis labios cuando de repente muevo mis caderas para encontrarme con su zona íntima y mi cuerpo se pone tenso lleno de un deseo salvaje que solo he experimentar en mi vida con ella.
Ella se apartó un