Traté de calmar la ansiedad que estaba sintiendo caminando de un lado al otro en mi habitación.
—Nada va a pasarme.
No sé en qué estaba pensando —gruñí para mí misma pero de repente sentí un calambre suave que recorrió desde mi vientre hasta mi clítoris haciendo que contuviera el aliento por un instante.
—¿Qué fue eso?
Apreté los dientes en el momento que caminé y sentí que mi zona íntima dolía.
Pero este no era un dolor normal sino uno muy raro que hizo que detuviera mi caminata.
—¿Qué demonios