Aidan:
—Abelone, necesito tu ayuda.
Nada más llegar la mujer hizo que me callara haciendo un movimiento con su mano y yo contuve un gruñido.
Abelone es la única bruja en la manada.
La acogimos hace siglos, incluso Audrey estaba con vida e incluso entonces era una anciada.
Todos le tenían respeto, incluyéndome.
—La hija de la luna está aquí, Selene.
La mujer soltó una carcajada y yo fruncí el ceño enojado.
¿Mi compañera estaba embrujada y ella se reía?
—Tómalo con calma Aidan, ella estará bien.