Tan rápido como pude me escabullí de Aidan con la excusa de ver a Aila porque estaba asustándome con la intensidad de lo que él me estaba haciendo sentir.
Se sentía tan contradictorio.
—Selene...
Aleix me llamó antes de que pudiera entrar en mi habitación y me di la vuelta para verlo.
—Deseame suerte, ya me voy.
—Como dije antes.
Voy a extrañarte.
Te deseo mucha suerte Aleix, espero que vuelvas pronto.
—Yo también lo espero.
Y como consejo te digo que no deberías rechazar por completo a Aidan.