Tyler
—Hermano. —La voz de mi hermana me sacó de mi letargo, abrí los ojos bostezando, al mismo tiempo que intentaba estirarme en la silla, mi mirada se fue automáticamente a la cama, Mia seguía dormida, le había subido la temperatura un poco y pasé la mayor parte de la noche revisando que no superara los 38,5. Sus plaquetas estaban bajas, por lo que la fiebre era algo constante en estos días.
Suspiré.
»—¿Eres Feliz Tyler? —Arqueé una ceja —Sé que no puedes ser completamente feliz —miró a Mia—p