Capitulo 11. Regina Méndez
Mi adorado pero a veces insoportable esposo no estaba en casa, decidí poner en marcha mi juego sexual con mi ex, Ricardo, marqué su número mientras me daba una ducha, quería oír su sexy y ardiente voz.
—¿Ahora estás en disposición para mí?— pregunta Ricardo
—por supuesto... Estoy en la ducha.
—sabes lo mucho que me encantaría estar ahí contigo...
Pensé en invitarlo a casa pero eso es mucha adrenalina y peligroso, dos cosas que me fascina, sin emba