—Sin mi orden, no se atreve a subir a molestar. —Esta mañana, cuando vinieron los del grupo a reunirse, después de que Luz trajera el café, Andrés le ordenó que no subiera.
Julia quedó sorprendida.
—Entonces, ¿no has comido nada desde esta mañana?
—¿A quién debo agradecer?— respondió Andrés.
Julia se sintió avergonzada. ¿Quién sabía que él estaría esperando todo este tiempo? Pensó que si ella no venía, él llamaría a Luz para que trajera la comida.
—Voy a traerte tu desayuno... oh, perdón, tu al