Julia quedó perpleja.
—¿Es grave?
—¿Crees que no lo es después de haber ido dos veces al baño?— respondió Andrés con un tono sombrío, mirándola con una mirada gélida.
Julia apenas pudo contener la risa. Sin embargo, al notar la mirada fría de Andrés, decidió contenerse, diciendo:
—Lo siento, mejor te ayudo a volver a la habitación para descansar.
Julia ayudó a Andrés a sentarse en la cama y luego fue a buscar la medicina. Encontró algunas pastillas para el malestar estomacal y le sirvió un vas