Julia soltó un quejido de dolor y le dio un golpecito en el hombro. —No hagas eso aquí, ¿qué pasa si mi papá nos ve?
—Si nos ven, solo pensarán que nos llevamos muy bien—respondió Andrés con una risa suave, profundizando el beso.
Incluso introdujo su lengua.
Julia sintió que se estaba pasando de atrevido. Empujó su pecho murmurando: —¡Nos van a ver!
—Que nos vean—dijo él descaradamente, sujetando su barbilla para besarla aún más profundamente.
Julia sentía que perdía la noción de todo, derritién