Alicia se quedó perpleja, con los ojos llenos de lágrimas.
—Pero este es el deseo de Pilar. Ella aún no se ha recuperado completamente y solo puede levantarse por poco más de una hora al día.
—Solo sigue la corriente por ahora, pero no hay necesidad de preparar nada para la boda. No tiene sentido—respondió Andrés.
—Pero no quiero engañar a nadie—dijo Alicia con un tono afligido y los ojos nublados. —He estado cuidando a Pilar últimamente y hemos desarrollado un vínculo. Ella también ha sido muy