Julia durmió hasta la puesta del sol. Luz subió a despertarla: —Señora, ya son las seis. Es hora de levantarse. El señor dijo que vendría esta noche.
—¿Qué?— Julia despertó lentamente. —¿Para qué viene?
—Para cenar, por supuesto—respondió Luz.
Julia no parecía muy contenta con la noticia.
Luz preguntó: —Señora, ¿no está feliz de que el señor venga? Antes siempre esperaba que volviera a casa. Ahora que viene con frecuencia, ¿por qué no parece contenta?
—Las cosas son diferentes ahora—dijo Julia b