—Ya dije que no fui con él. Fui después sin invitación y me encontré con Daniel, él me hizo entrar.
Andrés no dijo nada, pero sus movimientos al aplicarle la pomada se volvieron notablemente más suaves, con una ternura que ni él mismo notó. —Un hombre como él no es apropiado para ti.
—Pero él es bueno—defendió Julia a Daniel al ver que Andrés seguía criticándolo. —Como esta noche, él estuvo de mi lado, cuando entró a la habitación cuestionó a Irene y me creyó totalmente.
—¡Eso es porque quiere s