Mundo ficciónIniciar sesiónXander Cohen
Gruño al recordar los ojos brillosos de mi luna por las lágrimas pero era necesario, estuve a unos pocos segundos de marcarla y hacerla mía de tantas formas que solo de recordar provoca que me duela la polla. Respiro profundo pero su olor tampoco ayuda, solo quiero ir a su habitación y hacerla mía.
—Debiste a verla marcado, —me gruñe Bruno furioso conmigo por ser así con Camila.
—No podemos. Aún es una niña,







