Capítulo 28. Una noche de pasión...
Christopher
Me apoderé de su boca con una desesperación que me quemaba las entrañas. Jugaba con su lengua, la succionaba y recorría cada rincón de su cavidad bucal mientras atraía su cuerpo contra el mío, como si quisiera fusionarla a mi piel. La besaba y la abrazaba con la urgencia de quien ha estado en el desierto demasiado tiempo.
Amber
Por mi parte, con la piel totalmente erizada, disfruté cada beso y cada caricia, dejando de lado, por un momento, mi dulce venganza. Desde que lo vi tras su