Capítulo 42. ¡Tú nunca has sido un bebedor...!
El Narrador:
Una vez que don Ozzi Morillo logró subir a Christopher hasta su habitación y lo dejó instalado en la cama, se dirigió a su propia alcoba con el paso pesado. Allí lo esperaba su esposa, Maddie, quien se incorporó de inmediato en el lecho al verlo entrar. La angustia se reflejaba en sus ojos claros.
—¿Quién tocaba la puerta a esta hora? —preguntó ella, pues el timbre había sonado con una insistencia que vaticinaba malas noticias.
—No te quería decir nada para no atormentarte, pero er