Capítulo 26. ¡Lucha por lo que quieres!
Christopher
El aire en mi despacho se sentía viciado, cargado de una tensión que amenazaba con reventar las paredes de cristal. Me quedé de pie, apretando los puños mientras observaba a Joshua y a mi asistente, quienes permanecían en silencio esperando mi reacción.
La rabia que había sentido al llegar se había transformado en un peso muerto en mi estómago. Las palabras de mi madre aún vibraban en mis oídos como un mandato sagrado: "¡Solo quien persevera, vence!". Pero, ¿cómo perseverar cuando e