Capítulo 23. ¡Nunca te traicioné!
Christopher
El silencio en mi oficina se sentía como una cuerda tensándose a punto de romperse. Amber estaba allí, a pocos pasos de mí, pero se sentía como si estuviéramos en universos distintos.
—Cuando me visitaste en el retén, hubo muchas preguntas sin respuestas, las cuales quedaron pendientes —comencé, tratando de que mi voz no flaqueara—. Como, por ejemplo, ¿por qué llegué a esa habitación donde estabas con Dylan?
Amber me lanzó una mirada arisca, sus ojos eran dos dagas de hielo.
—¡Ciert