Capítulo 175. Muerte de Ozzi Morillo
En Santiago
Christopher:
Estando en la oficina, finiquitando los compromisos del día, recibí una llamada de mi mujer…
—¡Ayúdame, Chris! —me pidió desde el otro lado del teléfono—. ¿Cuál vestido me pongo? —inquirió indecisa y por el tono jadeante de su voz, con una fatiga física imagino que de medirse varios vestidos.
Me la imaginé, parada frente al vestier con ese puchero suyo que no necesito ver para saber que existe.
—Hay uno dorado que se amolda al cuerpo como una segunda piel —le describí—.