Capítulo 31

—¡Ah! ¡Pase! —Se escuchaba extraño, pero ella entró, tal vez fue un gran error, el peor de todos.

—¡¿Pero qué diablos está haciendo?! —Lo ve horrorizada, aquel entrenador estaba recostado en su escritorio con los pantalones abajo mientras se masturbaba.

—¿Qué? ¿Está no es tu mejor foto? —Le muestra la foto con la que se estaba motivando, era ella de cuando era un poco más pequeña.

—¡Eres un asqueroso! ¡Un enfermo! —Se tapa los ojos de inmediato.

—Deja de hacerte la inocente y ayúdame, es tu cul
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