Me acerqué al baño y lave mi rostro luego retoque mi maquillaje y me dirigí nuevamente a la sala.
—Aquí estás —Él me toma de la cintura y deposita un beso en mi frente —Te sienta perfecto ese vestido
Él tomo mi brazo y me guío en la sala presentándome con algunos invitados. No logré fingir una sonrisa en ningún momento, pero tampoco fui maleducado.
—Es más hermosa de lo que mencionaste —Le comenta Alfredo
Él ríe —Lo sé, padrino.
Puedo sentir la mirada de Amanda cuando Federico toma mi cintu