Me acerqué lentamente hacia ellos para intentar escuchar sobre que charlan, sin ser descubierta, lo cual es muy complicado porque hay mucho ruido en el lugar.
—Siéntanse en su casa, espero que la fiesta sea de su agrado.
—Me encanta tu casa, Fede—Le dice Jessica quien no deja de tomar su brazo—Podría recorrerla durante horas y me perdería.
Él ríe —Cuando lo deseen son bienvenidos, ya tenemos una relación de confianza y me encantaría que sean mis huéspedes y los de mi esposa.
¿Confianza? ¿Hace c