—Isabel no puedo creer que seas tú.— El lleva sus manos hacia las mejillas de ella, quiere tocarla para asegurarse de que es real—Mi amor creí que te había perdido para siempre. No entiendo yo te vi muerta y a nuestra bebé.
—¡No deberías estar acá!— Le dice ella fríamente.
—Necesito que me expliques ¿Que ocurrió?. Yo te vi muerta a ti y a nuestra hija...
—No estaba muerta sino dormida y ese bebé no era nuestro, todo lo planeo mi padre.
—Y por lo visto tú estabas de acuerdo— Él furioso toma l