Era extraño, pero quería tenerla a mi lado, no quería seguir soportando su distancia más cuando se encontraba en un sitio desconocido y peligroso para nosotros; Aly me pedía que confiara y tuviera paciencia, una virtud que me costaba porque solo él imaginarme que prefiriera abandonarme rompía mi corazón en mil pedazos. Pasaron varios días, cuando recibí una carta de su parte citando en el casino, a la misma hora de siempre formándose una sonrisa de oreja a oreja en mis labios, la guarde para sa