Narra Adam
Veo que últimamente todos andan confesándose con Kate y yo debería de hacerlo también, ya que ella lo merece y sepa de una vez que nunca me había enamorado de ella.
Así que aprovecho que se encuentra apartada de todos los demás.
—Hola, Kate. —La saludo y ella se sorprende de verme.
—Hola, Adam. ¿Qué necesitas? —Me dice con amabilidad. Créanme que, si no hubiese conocido a Fátima, me habría enamorado de ella.
—Quería hablar contigo. —Digo y ella asiente.
—Dime. —Toma asiento en u