Capítulo 10
Punto de vista de Mira
Han pasado dos semanas. Por fin han terminado catorce días de reposo en cama y de infusiones que sabían tan amargas, y ahora me siento mucho mejor.
Catorce días mirando al techo, con la mente convertida en un vacío frustrante y desolador donde debería haber estado mi pasado.
Pero ahora me han dado el alta. La herida de mi costado se ha curado y ha dejado una fina cicatriz rosada, una marca permanente de lo que me pasó, algo de lo que no consigo recordar nada.