Sawyer se sentó en el mismo sillón que había ocupado durante varios días cuando Waverly se estaba recuperando de sus heridas hacía menos de una semana. Ahora estaba de nuevo ahí, tumbada en su cama, sudando profusamente para librarse de las toxinas. Agarró el paño de la mesa y le secó la frente, haciendo que se removiera en su sueño. Sus ojos se abrieron lentamente al despertarse y captó su mirada.
—¿Hmm... Sawyer?
—Shh —susurró—. Vuelve a dormir. Necesitas descansar. —Le dio unos golpecit