70. El plan
Hariella, después de acostar a sus hijos, se dirigió a su cuarto, sintiendo el silencio y la calma de la noche envolviendo la casa. Se despojó de su ropa empresarial, que había llevado todo el día, y se puso un baby doll oscuro que realzaba su figura. A pesar de los años y de haber pasado por el embarazo, su cuerpo se mantenía intacto, esculpido con la gracia y la elegancia que siempre la habían caracterizado. La maternidad, lejos de restarle belleza, había acentuado sus curvas de manera volupt